Control y prevención de la legionella. ¿qué se debe hacer en caso de brote?

En el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que “se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis” y específicamente en su anexo 3, “Mantenimiento de instalaciones interiores de agua caliente sanitaria y agua fría de consumo humano” se indica claramente cuales son los pasos que se deben seguir para la limpieza y desinfección de una instalación en caso de brote de legionelosis.

1.     Habrá que realizar una desinfección de choque de toda la red que incluirá el sistema de distribución de agua caliente sanitaria.

2.     La desinfección podrá ser con cloro o térmica.

3.     Pasos a seguir en desinfección con cloro:

  • 1.º Clorar con 15 mg/l de cloro residual libre, manteniendo el agua por debajo de 30 ºC y a un pH de 7-8, y mantener durante 4 horas (alternativamente se podrán utilizar cantidades de 20 ó 30 mg/l de cloro residual libre, durante 3 ó 2 horas, respectivamente). 
  •   2.º Neutralizar, vaciar, limpiar a fondo los depósitos, reparar las partes dañadas, aclarar y llenar con agua limpia. 
  • 3.º Reclorar con 4-5 mg/l de cloro residual libre y mantener durante 12 horas. Esta cloración debería hacerse secuencialmente, es decir, distribuyendo el desinfectante de manera ordenada desde el principio hasta el final de la red. Abrir por sectores todos los grifos y duchas, durante 5 minutos, de forma secuencial, comprobar en los puntos terminales de la red 1-2 mg/l.

4.     Pasos a seguir en desinfección térmica: 

  • Vaciar el sistema, y si fuera necesario limpiar a fondo las paredes de los depósitos limpiar acumuladores, realizar las reparaciones necesarias y aclarar con agua limpia.
  • 2.º Elevar la temperatura del agua caliente a 70 ºC o más en el acumulador durante al menos 4 horas. Posteriormente, abrir por sectores todos los grifos y duchas durante diez minutos de forma secuencial. Comprobar la temperatura para que en todos los puntos terminales de la red se alcancen 60 ºC. 

En cuanto a los elementos desmontables en el anexo3 B, parte C, se indica que  grifos y duchas, se limpiarán a fondo con los medios adecuados que permitan la eliminación de incrustaciones y adherencias.  También se indica que  éstos se deberán sumergir en una solución que contenga 20 mg/l de cloro residual libre, durante 30 minutos. Posteriormente se aclararán con abundante agua fría ; si por el tipo de material no es posible utilizar cloro, se deberá utilizar otro desinfectante. Los elementos difíciles de desmontar o sumergir se cubrirán con un paño limpio impregnado en la misma solución durante el mismo tiempo.

Se indica también la necesidad de renovar todos aquellos elementos de la red en los que se observe alguna anomalía, en especial aquellos que estén afectados por la corrosión o la incrustación. Es decir se deberán substituir por elementos nuevos.

Independientemente del procedimiento de desinfección seguido, se debe proceder al tratamiento continuado del agua durante tres meses más,  de forma que, en los puntos terminales de la red, se detecte de 1-2 mg/l de cloro residual libre para el agua fría y que la temperatura de servicio en dichos puntos para el agua caliente sanitaria se sitúe entre 55 y 60 ºC. 

Todas estas actividades deberán quedar reflejadas en el registro de mantenimiento de la instalación. 

A partir de este momento,  se continuará con las medidas de mantenimiento habituales.

En estos momentos el RD865/2003 del 4 de junio está en revisión por parte del ministerio, actualizaremos estos datos más adelante en caso de que se presenten cambios a estos procedimientos.