Ya lo habiamos comentado en algún artículo anterior, pero repitamos explicaciones.  Se trata de una bacteria, principalmente “Legionella pneumophila” que se encuentra ampliamente en ambientes acuosos naturales y artificiales a partir de los cuales se pueden infectar instalaciones de todo tipo desde torres de refrigeración hasta circuitos de agua sanitaria, fuentes ornamentales, depósitos de agua, piscinas, riego por aspersión…que son instalaciones susceptibles, por sus condiciones, a favorecer la proliferación de la bacteria.

Legionelosis es el término genérico de la enfermedad neumónica infecciosa causada por la inhalación de aerosoles o pequeñas gotas de agua contaminadas por la bacteria.

En el año 2003, se publicó un REAL DECRETO, número 865 con el fin de prevenir la aparición de nuevos brotes y de cómo se había de actuar en caso de que los hubiera.  Tantos años después se está procediendo por parte del Ministerio de Salud pública a la revisión del RD y a la elaboración de uno nuevo que debe aparecer en breve.

Las bacterias del género Legionella tienen más de 45 especies, siendo la Legionella pneumophila la causante del 90% de las infecciones.  Se conoce la bacteria desde 1976 como consecuencia de un brote que afecto 221 personas y ocasionó 34 muertes entre los asistentes a una convención de la Legión americana.  Se llamó a la enfermedad legionelosis.  

Presenta dos formas clínicas totalmente diferentes, una seria la “enfermedad del legionario” con un cuadro de forma pneumónica y otra más benigna con cuadros pseudogripales,  “la fiebre de Pontiac”.  El riesgo de infección por legionella dependerá del grado de contaminación del agua, de la intensidad de la exposición y del estado de salud de la persona afectada.  Personas inmunodeprimidas o con alguna enfermedad crónica, de edad avanzada, …presentarán más riesgos que otras para desarrollar la enfermedad.

¿Cómo podemos contagiarnos?  El mecanismo de infección es inhalando aerosoles (gotitas) de agua contaminada por la bacteria.  Así el microorganismo entra en las vías respiratorias, donde después de 2/10 días puede que se presenten síntomas que caracterizan esta enfermedad. No nos infectamos por beber agua o de persona a persona.

¿Qué tratamientos hay para superar la legionelosis? Para tratar la enfermedad se requieren antibióticos y cuidados de apoyo y hospitalización si los casos son graves y lo requieren.  El pronóstico de la neumonía por Legionella, está en relación a la patología de base del paciente, como se presenta la enfermedad, el tiempo de retraso del diagnóstico e inicio del tratamiento antibiótico adecuado.  La mortalidad oscila entre el 2 y el 25%.

¿Y estos aerosoles como deben ser?  El tamaño del aerosol es importante, cuanto más pequeño sea el tamaño de la gota, más tiempo se mantiene en suspensión y por tanto más tiempo está en el aire y más lejos puede llegar.  Para poder entrar en los pulmones las partículas de los aerosoles deben tener un tamaño inferior a 5 micras.

Esperamos que estos detalles ayuden a un mejor conocimiento de la legionella y la importancia de porqué tratar el agua sanitaria en las dependencias de riesgo…y en las de no tanto riesgo.